Pasillo habitado
Proyecto: Pasillo habitado Tipo de Proyecto: reforma interior Localización: Example, Barcelona | Superficie: 100m2 Promotor: cliente privado Fotografías: Joan Casals |
Pasillo habitado
En un piso largo y estrecho del Eixample de Barcelona, resultado de una transformación histórica que fragmentó antiguas viviendas pasantes en unidades menores, creando una tipología organizada alrededor del pasillo, surgió la posibilidad de reflexionar sobre la dualidad entre los espacios servidores y servidos. La vivienda, hoy transformada tras décadas de particiones, presentaba una geometría funcional pero rígida: una secuencia de estancias encajadas, servidas por un corredor oscuro que conducía desde la entrada al centro del edificio, hacía el sol y el aire de la fachada principal.
El proyecto comenzó como una labor de arqueología doméstica. Rascando capas, leyendo rastros, se desveló un umbral en forma de arco. Aquella traza fue clave para deshacer la rigidez del esquema previo y repensar el pasillo, no solo como un lugar de paso, sino como un espacio habitable, flexible, disponible y abierto.
Desde este encuentro, el proyecto propone un nuevo orden: en el extremo luminoso de la vivienda, bajo las molduras originales, se concentra ahora la actividad común. Donde antes hubo un dormitorio, hoy se come, y en su armario, surge la cocina. En el centro, una mesa-isla de terrazo basculante, permite que el espacio se adapte, alternando usos y tiempos.
La "habitación sin nombre" —el pasillo ampliado— se convierte en un espacio mutable. Sus límites, re-dibujados por tabiques móviles de madera, permiten jugar con la apertura y la intimidad. Cuando las puertas se pliegan, la luz y el aire recorre todo el fondo de la planta; cuando se cierran, aparecen rincones privados. Tras despojar lo existente de sus capas, la escala doméstica se recupera a través de artefactos curvos y dobles usos. Allí, la luz brota sobre una ducha amarilla y se filtra por accesos inesperados.
El proyecto dialoga con lo que fue y lo que podría ser, transformando las trazas heredadas en nuevos usos. Entre lo noble y lo servido, entre la noche y el día, esta intervención reivindica los espacios intermedios. Porque, a veces, lo más valioso sucede en los momentos de tránsito, en la espontaneidad de una conversación al abrirse una puerta o al cruzarse por el pasillo.