Mesa Péndola

Mesa Péndola: lugar para cocinar y comer

La Mesa Péndola nace del diálogo entre función y deseo: un desafío espacial en la cocina de un piso del Eixample de Barcelona, donde los propietarios anhelaban una gran mesa para compartir sin perder el espacio de trabajo que ofrece una isla. El proyecto no optó por la sustitución, sino por la coexistencia de opuestos.

Esta mesa es un artefacto dual: 2,40 m por 1,20 m, dividida en dos mitades que dialogan entre materialidad y uso. Una mitad, de terrazo, prolonga la encimera como espacio de labor; la otra, de madera, irradia la calidez del encuentro. Su esencia radica en el mecanismo de alturas: un sistema de poleas y contrapesos calibrados (66,75kg), con un redondo lleno de acero (150x1000mm) que permite elevar y descender la pieza de terrazo —104 kg suspendidos— con un gesto sutil. Este movimiento vertical se resuelve dentro de la estructura base de la mesa, mediante tubulares encajados uno dentro del otro y pequeñas poleas por donde asciende y desciende un cable metálico ligero.

Más que un diseño de mobiliario, Mesa Péndola es un lugar. Bajo molduras centenarias y abierta al salón, se convierte en puente entre cocinar y compartir, entre lo cotidiano y lo extraordinario. Su mecanismo intuitivo transforma el espacio sin renunciar a la comodidad de su uso, adaptándose con naturalidad a las necesidades de quienes la habitan.

Desde el punto de vista técnico, la estructura principal de acero tubular (50x30 mm) aporta rigidez sin comprometer la ligereza visual del conjunto. Su mecanismo se asemeja al de un reloj: no es un sistema industrializado, sino un artefacto que debe calibrarse in situ, en función de los materiales utilizados como soporte. Esto le confiere un carácter único, pero su funcionamiento es extrapolable a cualquier otra mesa, de cualquier dimensión, ajustando simplemente los pesos.

Fabricada con materiales duraderos y con un ensamblaje optimizado para minimizar residuos, Mesa Péndola garantiza viabilidad económica y sostenibilidad. No es solo un objeto: es una respuesta arquitectónica al espacio y al tiempo, una mesa que evoluciona con la vida de quienes la usan.